La mayoría de fotógrafos en Toledo te pedirán que sonrías.
YO PREFIERO QUE SIENTAS
Y si odiáis posar, habéis llegado al lugar correcto.
…Y es porque no sois actores. Sois personas reales viviendo el día más importante de vuestras vidas.
El problema de la fotografía de bodas tradicional es que intenta convertir momentos mágicos en escenas de teatro. «Ponte aquí», «mira allí», «finge que te ríes». ¿El resultado? Fotos bonitas, sí. Pero fotos vacías.
Yo hago lo contrario. Yo no dirijo vuestra historia. Yo la cazo. Busco el segundo exacto en que la luz golpea de forma dramática, o esa mirada cómplice que dura menos de un parpadeo.
NO FABRICO RECUERDOS. LOS INMORTALIZO.
Vivo en Lominchar y respiro la luz de Toledo, pero mi cámara no tiene un código postal. Llevo más de 25 años perfeccionando un estilo que mezcla la fotografía documental con la estética artística.
Quizás me conocisteis antes como Life & Love. Esa etapa fue mi escuela, pero Alberto Ramírez Fotógrafo es mi maestría. Ahora, mi obsesión es la luz. No la luz fácil, sino esa luz que crea volumen, drama y emoción.
Esa que hace que una foto deje de ser una imagen para convertirse en una obra de arte colgada en vuestro salón.
Si buscáis a alguien que os entregue una lista de 50 fotos obligatorias de Pinterest… no soy yo.
Si queréis posar durante 2 horas mientras os perdéis vuestro propio cóctel… no soy yo.
Si buscáis al más económico de Toledo para «cubrir el expediente»… definitivamente no soy yo.
Pero… Si queréis que dentro de 20 años, al ver vuestro álbum, se os vuelva a erizar la piel y recordéis exactamente a qué sabía ese beso… Entonces…
… TENEMOS QUE HABLAR.
No acepto bodas en serie. Me implico personalmente en cada historia, y eso significa que mi calendario tiene un límite. Toledo está lleno de fotógrafos. Pero vuestra boda solo ocurre una vez.
¿ ASEGURAMOS VUESTRA FECHA ANTES DE QUE VUELE ?